Alfajor santafesino

Cuando me reincorporé al trabajo después de la hepatitis, abandoné el blog. Lo dejé ahí, como si hubiera sido una excusa para cautivar mi aburrimiento y que se distrajera contando las historias de mi alrededor; esas historias en que yo no estaba confinado y podían darme un plus libertario. Andar por ahí, rememorando, volviendo a vivir lo que la hepatitis no me dejaba cambiar por vivencias nuevas, a menos que me pusiera a hablar de cómo se saca jugosa una pechuga de pollo hecha a la plancha.

En el interín desde que Naiara me dijo que me hiciera el blog  en vez de seguir, yo también, el camino de cuadernitos que mojonaron la vida poética de mi viejo —así te lee la gente— , hasta que me diagnosticaron la hepatitis en el día del Campeonato Nacional de taekwon-do (a propósito pareció, aunque yo ya venía piloteando el malestar desde más de una larga semana haciendo como que no me sentía cada vez peor), escribí varias cosas, conocí algunas personas y traté de entender el funcionamiento del Google plus como red social (la más olvidada y casi la más discreta).

Al final, una red social no es otra cosa que un salón de espejos por el que muchos visitantes del parque de diversiones en que está instalado, pasan y se miran a la vez que son mirados por otros que también pasan por el mismo divertimento.

En mi travesía por el salón de espejos encontré gente re copada y gente de mierda, como en la vida.  Encontré sinceros y falsos, sentimentales y duros, cobardes y valientes, traicioneros y honrados, como en la vida.

Hice buenas y malas experiencias de las que aprendí que mientras yo me mantenga como soy voy a estar en paz conmigo mismo, como en la vida, no importa lo que los demás piensen, porque en mi espejo, como decía siempre mi viejo, me tengo que mirar yo los ojos.

En el salón ese la confusión es fácil. De algunos, el espejo proyecta una imagen de cuento de Heidi y cuando girás la cabeza para cerciorarte de que el espejo no miente, te quedás de piedra por mirar a la Gorgona.

Otros son tan transparentes que no los ves en el espejo. Los tenés que mirar a ellos para saber que son de verdad y que hay gente así ahí adentro donde todo parece lo que no es.

Otros saben muy bien cómo moverse. Se ve que hicieron todas las experiencias que yo estoy haciendo y entonces se manejan de taquito, con radiografías express a las cuatro palabras que ven escritas y son los que te dicen: “uno es como escribe”.

La gente no lee, también es una conclusión que saqué. Busca ser leída.

Solamente algunos se dedican a leer a algunos pocos y esto puede ser porque hay demasiado escrito y demasiado “escritor” que dice que escribe y entonces, estos pocos que leen, atesoran el cansancio que te da clavarte con un libro del que no podés pasar de los primeros cuatro renglones. Yo no me considero un “gran” lector, pero sí un “buen” lector, ya que mi viejo, como otra vez conté, prefería emborracharse "con" palabras y me pasó su berretín.

En mi exploración me afilié a varias “comunidades” de diversa índole, aunque la mayoría era de gente que escribe (pero no lee lo que escriben sus compañeros de comunidad).

Entre las “comunidades”, me choqué con una llena de trolls, llamada Argentina, dónde, de acuerdo a la opinión de sentido común que dejara en algún que otro post ajeno, me puteaban a mansalva desde los dos lados de “la grieta”. Imposible opinar como un argentino de a pie que la tiene que remar todos los días, en el botecito de su sentido común. Era “o conmigo o contra mí”. Por supuesto, dejé de opinar, como me lo indicó, también, el sentido común.

También encontré otra, en la que permanezco y donde encontré gente llena de buena onda, pese al traspiés que sufrió la original por culpa de uno de esos que en el salón de espejos proyecta una imagen que no es cierta. Es una comunidad positiva. Me gusta estar ahí porque la gente se parece a mí y todos la reman y tratan de que los demás la rememos también. Es en la única de todas a las que me afilié en la que me quedé para participar. Siempre me levantan el ánimo cuando vengo de bajón con todo lo que se ve y se vive en mi barrio.

Entre las comunidades de escritores, encontré una dónde realmente la gente se lee una a la otra, aunque ahora está de vacaciones porque es española y allá es verano. En septiembre retoman sus actividades. Es una comunidad interesante porque se opina sobre lo del otro y es estrictamente literaria, sin mensajes de autoayuda ni se permite promocionar los blogs de cada quien. Es una especie de taller. Se propone un tema y todos escriben sobre eso y solamente sobre eso. Me gustó la experiencia por eso de ser más lector que escritor. Como buen geminiano, me cuesta un poco tener la boca cerrada cuando leo. Me gusta opinar.

No tengo aspiraciones de “escritor” ni digo ni me digo que soy “escritor”, aunque algunas personas muy amables de esas que leo siempre y me leen, me digan que tengo madera para serlo.

Son personas que sí escriben bien y que, además, son generosas a la hora de brindar su comentario o su consejo. Aprendo de todos ellos. No son muchos, pero uno no necesita cien maestros; necesita que los que tiene sean buenos maestros y eso me pasa con todas estas personas. Cada uno a su modo me enseña algo diferente y siempre provechoso.

Mi única pretensión es escribir bien. No es hacerme famoso, publicar libros, soñar que puedo vivir de la literatura o mendigar que la gente lea “mis novelas”, como veo que tantos hacen en el google plus y te encajan sus “libros” por todos lados y con cualquier excusa.

A mí me gusta ser lo que soy. Mi profesión me gusta y escribir bien es solamente un desafío. Escribir bien como mi viejo, no sé si mejor que mi viejo (que ya es difícil) pero como él, ya que lo de tocar la guitarra como él lo dejé por imposible. Como buen santiagueño, mi viejo estaba hecho de música y yo, aunque tengo, como dicen, parte de su dulzura, nací en Santa Fe.

Escribir es diferente, me sale solo, así que por eso escribo. Quizás un día me digan: Junior, salís a tu padre, de raza le viene al galgo.

Y si consigo hacerlo bien, de verdad bien, en eso, entonces, las personas que siempre me dicen que soy igual que mi viejo, por fin van a tener razón en algo.






Comentarios

  1. Hiciste una radiografía perfecta de lo que es el mundo bloguero, aprendiste rápido. Personalmente, detesto Google+ y lo uso solo para publicar mi post semanal y lo que leí y me gusta. Pertenecí a una sola comunidad, dirigida por Gavrí y Morgana, que bajó las persianas hace más de un año... y nunca más.
    No soporto los que se presentan con el título de Escritor o Poeta, vas y leés lo que postean y te querés matar no solo por lo soso de sus textos, sino por las feroces faltas de ortografía. Yo tampoco me considero escritora, ni siquiera con minúsculas, creo que escribo bien y punto.
    A mí siempre me jugó en contra el no tener un secundario, me fui haciendo sola, con mucha lectura, ganas de saber y haciendo cursos y talleres varios que me dieran un poco de formación. Eso me hace muy insegura y mi deseo es como el tuyo: apenas aspiro a escribir cada vez mejor.
    Te percibo muy dulce, Simón, aunque hayas nacido en Santa Fe, tenés la sangre santiagueña de tu viejo.
    Felicitala a Naiara de mi parte por darte la idea del blog. Me alegro mucho de que nos conociéramos en esta red inmensa.
    Un gran abrazo, amigo.

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    1. Hola amiga!! Yo creo que más allá de lo que se pueda estudiar, cultivarse es algo personal. Hoy leí algo de Einstein que posteó una de las chicas de la Comu de la buena onda: Aprendizaje es experiencia; todo lo demás es información.
      Yo creo que vos conseguiste lo que te propusiste. Se nota que sos una persona educada, con un gran don de gente, que siempre sabe de lo que habla. No te quedaste arrumbada en un montón y te buscaste a vos misma para darle rienda a ese corazón grandote y sensible que se re nota que tenés, amiga!!
      Además escribís dpm, con un estilo que a mí me parece delicado, poético, lleno de matices que a mí me gustan mucho.
      No sé si soy dulce. Tengo mucho carácter pero las cosas me conmueven mucho. A veces no lo digo porque ya viste que la gente te carga cuando te ve flojón de corazón. Pero yo soy de esos que sienten todo mucho y que porque siente mucho el dolor ajeno intenta buscarle soluciones que la mayoría de las veces no encuentro pero está bueno intentarlo, también.
      Yo también te mando un abrazo muy grande, Mirella!! No te imaginás lo contento que estoy de haberte conocido.

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  2. Hola Simón. Como dice Mirella te salió una radiografía, o mejor, una tomografía computada, con colores y todo. Me gustó mucho esta entrada que pusiste porque de alguna manera nos refleja a todos los que por acá andamos, según mi opinión, con diferentes enfoques, con diferentes objetivos. Me parece que lo mejor es tratar de ir buscando afinidades, como en la vida. No es fácil porque tenés que empezar a conocer al otro a través de lo que escribe, o a través de los comentarios. Yo, afortunadamente, no he tenido ataques, y me parece que con el tiempo he logrado un equilibrio. La red es muy amplia, y llega un momento en que tenés que fijar prioridades. A mi me gusta escribir, y también me gusta leer, lo que pasa es que me lleva tiempo. Como trato de leer a los que me leen a veces no doy abasto para escribir, o para leer, porque para las dos cosas soy lento. Ese es el equilibrio al que me refiero.
    Yo también me considero un buen lector, cuando leo por primera vez a alguien que tiene condiciones me doy cuenta enseguida y me entusiasmo mucho, eso me pasó la primera vez que leí algo tuyo, y creo que lo escribí, fue un comentario sincero. Vos tenés un don, Simón, y eso no se pierde, escribas lo que escribas.
    Un abrazo, amigo.
    Ariel

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    1. Hola amigo!! Yo estoy en eso de separar la paja del trigo y me quedo con gente como vos y como Mirella y como otros amigos que leo y me leen y que además, ves que van para adelante escribiendo, buscando, remando, lejos del ego, cerca de lo humano. Gente buena, generosa, que te tira línea sin pensar que si le vas a pisar el poncho o cosas así.
      Yo creo que la buena gente también se junta porque Dios los cría. No es solamente para mal el dicho. Yo creo que los frentes se forman y que los afines se entienden. Por supuesto que nadie está exento de toparse con una mala experiencia, pero también hay que saber quedarse con lo que te enseña la mala experiencia y crecer.
      Ojalá tenga un don como vos decís. Mi viejo trató de enseñarme, como pudo y como supo, lo que él sabía sobre esto de escribir, pero se murió tan rápido que con todo nos quedamos a medias.
      Yo, si te digo la verdad, amigo, lo que quiero es hacerle honor a su: "usted va a poder, chango".
      Un abrazo grande.

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  3. Hola, Simón.
    Me ha gustado leerte porque con tus palabras nos has dado voz a muchos de nosotros. Creo que la mayoría de los que por aquí estamos empezamos con muchas ganas en Google + y poco a poco nos hemos ido desencantando. Yo apenas publico en mi blog y cada vez leo menos post d Tal vez un día retome, no sé.
    En todo caso, siempre es agradable leer un escrito como el tuyo, no solo por su contenido sino por lo bien escrito que está. Y la verdad, esto no es lo habitual.
    Un abrazo.

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    1. Hola Sue!! Gracias por acercarte a mi blog. Acá estamos, haciendo lo que se puede dentro de lo que se sabe.
      Creo que la experiencia es el mejor testigo. Yo hace muy poco que ando por acá y como explicaba, lo hice porque alguien me incitó a hacerlo y entonces lo hice.
      Las experiencias son variadas y así como son variadas, creo que de todas se aprende y si uno tiene claro su propio objetivo, puede entender de qué se trata.
      Es como la vida. Uno se va quedando con lo que es afín y le hace bien.
      Gracias de nuevo y un abrazo grande!! Nos leemos.

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  4. Ya puedo comentar!! Que alegría. A mi me encanta leerte. Bueno me encanta leer a cualquiera que me llegue.
    Yo no tengo blog y por ahora no lo voy a tener.Voy a un taller de escritura y me gusta escribir. Soy tardía.He leído poco y tengo mucho que aprender. Por eso no publico nada.Tampoco soy muy aficionada a las comunidades. Me cuesta estar sujeta. Quizá es una equivocación. Un abrazo
    Por cierto entrar en tu blog es como un examen. Lo digo en broma.

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    1. Hola Eli!! Con el trabajo que te dio, ya me iba a enojar si no aparecías!! No, mentira...amiga. Me pone re contento que por fin hayas acertado con el caminito de las miguitas y que pueda guardar también tus comentarios.
      Yo también estoy pensando que este blog o esta plantilla para blog es una complicación para la gente. Ya mi amiga Marcela me dijo que le costaba un toco entrar y que nunca la dejaba comentar. Con lo que me gusta la plantilla, me estoy preguntando seriamente si no la tenga que cambiar por alguna que sea más normal y acepte a los comentarios de google plus, por ejemplo, porque, como en tu caso, no hay forma de que lo que me pongas en el plus aparezca acá, aunque los vincule.
      Igual me da una alegría muy grande que hayas conseguido venir, Eli. Para mí sos Eli.
      Un abrazo grande!!

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  5. A veces, en el mundillo este internauta de gente aficionada a escribir, entre los que me encuentro, se encuentra algún milagro, gente excepcional que escriben con las entrañas, con sensibilidad, inteligencia, respeto y ganas. Tengo la suerte de tener en mi blog un grupo considerable de este tipo de escritores entre los que te encuentras Simón. Antes estaba en una web donde había gente de valía y también mucha morralla, envidias, mentiras, gente que duplicaban, cuentas falsas, malos o nulos lectores... en fin. El hecho de hacerte el blog te hace ser selectiva en este aspecto, no porque una se considere mejor a los demás, ya que estamos en el mismo camino de aprendizaje, sino porque es una pérdida de tiempo y energías confraternizar con personas que no se toman en serio la escritura (tomárselo en serio no significa carecer de humor)
    Habla mucho y bien de ti Simón, que tu única pretensión sea la de escribir bien y no estar en un ranking de popularidad. De todas formas algún día te leeremos en papel, estoy convencida, porque tienes calidad literaria y una humanidad que rebasa la pantalla.
    Estoy contenta de haberte encontrado y poder tener el privilegio de leerte compañero.

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    1. Tara, amiga, estoy totalmente de acuerdo con todo lo que me decís. Yo creo que uno va empezando a hacerse con su núcleo y si te digo, yo que soy más nuevito que ustedes, les fui siguiendo los pasos y no me equivoqué. Fui buscando gente que escribiera de verdad, de la que pudiera aprender, nutrirme, porque también, además de los grandes escritores que están en los libros, hay otros grandes escritores que uno descubre por acá y que siempre tienen algo que enseñar.
      Mi maestro coreano de taekwon-do me enseñó a buscar a mis maestros. Él decía que se siente una vibración especial cuando el maestro y el discípulo se encuentran. Que el cosmos vibra de una manera reconocible cuando un maestro y un discípulo se corresponden.
      Aunque las experiencias negativas también aportan, en esto de escribir trato de leer a gente que entienda la escritura como yo la concibo y como mi viejo me enseñó a concebirla.
      Yo agradezco mucho haberte encontrado, gracias a Ariel y haber encontrado a Ariel gracias a Mirella, y haber encontrado a Mirella gracias a Gavrí y así.
      Yo creo que aunque lo mezquino y lo malo sea mucho, también del otro lado hay mucha gente que puede hacer peso para contrarrestar.
      Un abrazo grande.

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  6. Primero te diré Simón, que también fue la mujer que amo la que me dijo "deberías abrir un blog", aunque yo casi nunca escribía, a veces me venía la idea, pero mis inseguridades me frenaban, hasta que escuchar sus palabras me dieron el impulso necesario.
    Sigo valorando como lo mejor de abrir el blog las personas que conocí, que sigo conociendo. Algunos, verdaderos amigos, muy queridos, Gavrí y Mirella por ejemplo. Porque a pesar de estar tan lejos en algunos casos, lo que compartimos en los blogs son cosas personales, íntimas, y cuando alguien te lee con asiduidad se queda con una parte de ti.
    Es cierto todo lo que dices sobre el Google y sus comunidades. Como dice Mirella haces una buena radiografía. Yo escribí hace tiempo unas crónicas sobre el Google también. E igual me llama la atención todos esos que llegan creyendo que el mundo está deseoso de leerles y van sólo a eso, a que los lean.
    En fin que me ha gustado mucho tu entrada.
    Abrazos.

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    1. Hola Gildardo!! No te hacés una idea la alegría que me da ver que viniste y leer tu comentario. Vos y yo no empezamos bien pero Mirella y Gavrí me insistieron tanto en que te siguiera leyendo y en lo buena persona que eras, que les hice caso y aprendí que no se equivocaban y realmente me caés de diez. Y después de esa foto con tu hijo, que te veo lo ojos, de re diez me caés. Se nota que sos de esos, de los transparentes, que digo en este post. De verdad, chabón, se te nota que sos un tipo limpio, que sos un tipo que está sano de alma (problemas tenemos todos) y cuando te leo, es como verte el corazón ese sensible que siempre explicás.
      A mí, Nai me voló los pelos con el tema del blog. Me secó. Así que me lo terminé haciendo por darle el gusto a ella y después descubrí que la flaca es una sabia mal, que tenía razón, que un blog también es empezar con un aprendizaje de uno mismo y de los demás. Y es como decís: uno conoce un montón de buena gente que de otro modo no conocería. Y todo lo que esa gente te puede aportar como persona y al revés. Es eso que decís: todos nos quedamos con partes de todos.
      No te das una idea de la alegría que tengo de que me hayas comentado, porque de verdad que es como dice Gavrí, que digo en el post (sin nombrarlo): "uno es como escribe" y yo a vos te leo como te digo, transparente, buena gente, sano. Y tu hijo, lo más. Tiene esa cara de sano que los chicos tienen que tener. Te felicito por eso, amigo!!
      Un abrazo grande!!

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  7. Se agradece la honestidad que desprendes en esta entrada, Simón.
    Creo que una de las primeras lecciones que se aprenden con un blog es a distinguir lectores "interesantes" de lectores "interesados". No cabe duda de que todos escribimos para que nos lean, en mayor o menor medida, porque escribir consiste precisamente en dirigirse a un lector. Ahora, tener un blog, para mí, también representa una actividad de dar para recibir, de tener el compromiso de leer a los demás y nutrirse de lo que nos pueden enseñar para que sea un intercambio mutuo y enriquecedor. Las falsas adulaciones y los intereses egoístas procuro evitarlos al máximo, por lo que soy selectiva y sincera cuando comento y comparto opiniones en un blog. Además, como bien dices, lo verdaderamente importante, después de todo, es escribir por el mero placer de hacerlo, por esa debilidad a la pluma -o al teclado, en este caso- que sufrimos los apasionados de esta afición.
    Un fuerte abrazo.

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