Varietal argentino añejado en barrica



Hoy el frío está de color gris ¿viste? Nos agarró el otoño.

Afuera hay poca luna y es sábado. Los guachines andan meta fumanchear en la sombra, se putean los que están escabiados, titilan las tuqueras y la noche un poco devora y otro poco reinventa sus ídolos podridos.

Hoy, El Paraíso parece una náusea muy grande. Una náusea que siempre está al acecho y que te espera.

Hay algo cruel en eso de identificarse con el idiota de la feria.

Tarde o temprano tengo que pedir vacaciones de este laburo de mierda que me tiene hecho pija.
Igual sigo sin ganas y de verdad te juro que es por cansancio esta falta de libido.

Vos me hablás de las elecciones y a mí se me caen al piso las hormonas.

Hablando de las elecciones, eso de elegir putas de mierda es una tara y como yo no quiero ser feliz decía mi tía, elijo putas que además sean de mierda, porque con las buenas no se me da, parece. 

Mi jefe me regalo un whisky. "Para apoyo moral", me dijo el hijo de remilputas. Sí, tenés razón, tengo que parar con el escabio. Ya sé que tengo que parar con el escabio. Ya lo sé, amigo, ya lo sé.

Tres hielos y una medida y media ¿querés? y el mundo empieza a parecer una zona franca donde los afectos de uno son truculentos y los protagonistas somos todos indigentes.

La vida parece un bar de putas o las cuadras del barrio ¿Viste Chino que ni la luna se anima a quedarse quieta, y los gatos se pelean transformados en momias?

Todo es un cuadro deforme. Un mundo de payasos que andan arrastrando un carromato de feria y que de vez en vez se asoman con esos trajes de lentejuelas para recitarnos a los demás  fragmentos de Romeo y Julieta que se inventan ellos, más para recordarse entre ellos el oficio que porque los otros sirvamos de público.

El diablo siempre llega a tiempo a supervisar la fantochada.

¿Sabés qué pasa, Chino? Todos los diablos tienen forma de mujer.


Comentarios

  1. Hay muchas formas de leer y no todas son buenas. Yo elegí, por inercia, empezar por el final para terminar por el principio y, aún así, creo haber captado hasta el último matiz de estas crónicas narradas en primera persona, incluso con errores ortográficos sin demasiada importancia en el contexto... salvo un cabiera que debía ser cupiera, y me arañó en el ojo derecho (el otro estaba ya en el renglón siguiente), y no precisamente porque yo sea un caso especialmente lúcido como lectora, sino porque el autor de las mismas, a pesar de utilizar constantes expresiones idiomáticas de argot barriobajero, que podrían chocarme como española, lo hace con la absoluta naturalidad del que conoce bien el tema que trata y eso, siempre se nota. Nada desentona, por tanto, en un discurso alejado de florituras pero muy poético en algunos momentos, que además es conciso, claro, duro y cruel como la realidad que describe sin cargar tintas en lo melodramático, y profundamente emotivo.

    Por supuesto que hay cosas mejorables, como por ejemplo repetir la misma idea varias veces en un mismo texto, eso de "me vuela la peluca" "me vuela los pelos" y otro vuelo más que no recuerdo ahora mismo, para hablar de una situación crispante, pero son nimiedades en una narrativa muy interesante, donde los personajes y las situaciones se van desplegando pausadamente, descubriéndonos poco a poco, todas las aristas del protagonista y su entorno.

    Me ha gustado mucho, Simón Virdaén y, como dije en una ocasión, me has recordado algunos textos de Akhenazi, el escritor por el que te conocí.

    No sé porqué has titulado a tu blog "Distopías" , según el DRAE
    distopía
    Del lat. mod. dystopia, y este del gr. δυσ- dys- 'dis-2' y utopia 'utopía'.
    1. f. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

    porque yo no veo nada de ficticio ni futurible en la sociedad que describes, sino algo enormemente cotidiano, realista y de la más rabiosa actualidad.
    Hay más alienación en las altas esferas de la sociedad que entre los miserables que también la conforman, de eso puedes estar seguro.

    Espero que sigas sin desviar la mirada de lo esencial.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Morgana de Palacios!! Bienvenida y gracias por leer en mi blog y por el comentario tan detallado que me hacés. Empiezo por contestarte la pregunta sobre el título. Mi ciudad es una ciudad muy grande rodeada por un cinturón de barriadas marginales muy violentas, donde todo vale o donde nada vale nada. En las barriadas también hay buena gente, que solamente quiere laburar y vivir en paz y entonces la vida por acá parece una de esas películas del fin del mundo, donde un grupo de buenas personas están asediadas y a merced de grupos violentos a los que no les importa ni el día en que viven, porque como se dice, todos sus miembros están re jugados.
      Es como en las películas del fin del mundo, de los muertos vivos o ese tipo de cosa. Gente buena que tiene todo que perder intentando defenderse de las hordas de los bárbaros, como dice el presidente de la Coope, solamente que los bárbaros esos son sus propios vecinos con los que tiene que convivir.
      Otras partes de la misma ciudad no son así. Hay mucho delito pero no es una tierra de nadie donde manda el sálvese el que pueda (y como pueda).
      A todos los que me comentan les digo lo mismo. Yo acepto bien todos los consejos porque mi único interés es personal. No quiero escribir libros ni vivir de los libros ni que me digan escritor o yo decirme escritor yo mismo. Tengo una manía con las cosas bien hechas y por eso, como un chifle mío, quiero escribir lo mejor que pueda y hasta donde me de a mi para escribir lo mejor que pueda.
      Amiga, todo consejo es bienvenido y agradecido.
      Otra cosa, amiga. Todo lo que voy poniendo es suelto. No es que empieza en un lugar y se va montando desde ahí. Son todos apuntes sueltos de cosas que van pasando y que iba escribiendo o que escribo ahora si la cosa me pega mal. Son como anécdotas. No sé si da para novela un montón de anécdotas.
      Un abrazo grande!!

      Eliminar

Publicar un comentario

ZONA POPULAR

La rara incapacidad de escribir una carta de amor

Pan de ayer

Otros shakespeares

Madre hay una sola (menos mal...)

El Apolonio

Calle Salta